DIARIO DE UN TRIGLOBERO

lunes, 29 de noviembre de 2010

Media Maratón de Córdoba 2010

Salida con los keniatas a la cabeza

La finalización de la carrera de Garvey fue el punto de inicio de la recuperación de la pierna derecha que llevaba dándome la tabarra desde hacia mes y medio. La dichosa fascia lata me tenia aburrido y el parón era ya obligatorio. La decisión estaba tomada y hasta la Media Maratón de Córdoba no iba a correr de nuevo, mientras, dos dias de natación y sesión de pesas. Llegado el jueves previo a la carrera, un resfriado de caballo me sorprendió de lo lindo y mis expectativas de poder hacer una carrera decente se vinieron al suelo ¡toma ya! la pierna y encima resfriado!! la operación de recuperación se multiplicó por dos. De una parte traumeel en pomada, traumeel en pastillas, contrastes de frio y calor y todo ello acompañado de sobrecitos de nosequé para el resfriado, caramelos mentolados y buen abrigo. Con éstas, nos plantamos el viernes tarde en Córdoba el Mariscal's team con mis padres que nos iban a acompañar en la expedición a tierras califales.

Nos quedamos en la que fue casa de mis abuelos en la calle Martínez Rucker a tan solo 30 metros de la Catedral - Mezquita. El tiempo infernal sin parar de llover tanto el viernes como el sábado y presagiando una carrera de lo mas tormentosa. Lo que me faltaba ... pierna jodida, resfriado de caballo, lluvia y temperatura siberiana. Pero una vez más la suerte acompañó al triglobero, la mañana del sábado amanecí sin rastro del resfriado, y el domingo el dia despertó azul y sin una nube, eso si fresquita y la pierna ... la pierna ... ¿me dolia la pierna? nada, perfecta. Ilusionado y tras desayunar algo de fruta,  salí andando  hacia el complejo deportivo del Fontanar donde tendría lugar la salida, unos 25 minutos de paseo que me vino bien para calentar un poquito las piernas, un cafecito para activarme y el tio ya estaba preparado para la mayor. Me cito con Quique Arguelles en las cercanías de la salida   y acompañado de sus cuñados, empieza la carrera. Nosotros como suele ser habitual salioms en el pelotón final de los  3.500 participantes, esto da mucho ánimo porque casi nadie puede logicamente adelantarte (no hay nadie detrás) pero tu  si que tienes oportunidad de sobrepasar a muchos. El ritmo en los primeros kms fue mas bien lentito y que fuimos estabilizando hasta los 5.15 min/km y mantuvimos la grupeta hasta el km 12, en este punto Quique decide tirar para arriba y yo quedarme a mantener el tiempo de paso por km. Mi intención era correrla pero sin dejarme el hígado en el intento ya que tengo cumplir en los dias siguientes con mi plan de entrenamiento para mi gran objetivo : La Maratón de Sevilla en febrero. Exceptuando una subida larga pero no muy pronunciada por el Brillante, la carrera transcurre prácticamente llana en la que mantener los tiempos de paso es bastante sencillo. Tomo agua en todos los avituallamientos y en el km 15 un gel energético.  Me encuentro perfectamente pudiendo acelerar pero me contengo, Sevilla está en la mente. En el último km noto que el isquio derecho empieza a petar pero aguanta bien hasta la llegada a meta. Tiempo neto 1h 53m 57s. según mi reloj para 21.380 metros 5,20 min/km. Bebidas, bocata y repasito de piernas en el servicio de fisioterapia y pá Jeré con el Team dormido en el coche.

Con Quique Arguelles previa a la salida