DIARIO DE UN TRIGLOBERO

sábado, 22 de diciembre de 2012

Empieza el largo camino a Frankfurt

El camino al Ironman de Frankfurt ha comenzado. Parece visto 30 semanas antes de la prueba algo irreal, muy distante casi inalcanzable, una prueba mítica considerada una de las pruebas deportivas mas duras de las que puede enfrentarse el hombre ... el Ironman, 3,8 kms de natación, 180 kms de ciclismo y la mítica maratón (42,192 kms) para rematar una prueba que pone al límite la fortaleza física y mental del atleta que se atreve a disputarla.

El primer estímulo que me indica que esto no es irreal ha sido la llegada de la bicicleta que me acompañará durante estos 7 meses de preparación y posteriormente en la propia competición, la Canyon Speedmax AL , una bicicleta de contrarreloj diseñada especialmente para triatlones de media y larga distancia y a la cual ahora toca empezar a adaptarse sobre todo en la posición aero que es la que llevaré gran parte del recorrido.

La preparación del entrenamiento para estas 30 semanas está siendo cosa de Sergio e incluye un periodo de  acondicionamiento con 6 semanas de mucho trabajo de fuerza, técnica de natación, flexibilidad y carrera y ciclismo de baja intensidad. En este periodo el entrenamiento ronda las 10 horas semanales con una 8 sesiones. Con posterioridad y a partir de mediados de enero comienza el trabajo de volumen, que serán de pura acumulación de horas y kms corriendo, nadando y montando en bici. Luego vendrá el trabajo ya mas específico de transiciones e intensidad de entrenamiento. Varias pruebas jalonarán este proceso de preparación con dos medias maratones, un medio ironman (trisur) y una prueba de ciclismo de fondo (La Sufrida).




El objetivo es claro y debo por todos los medios desentenderme de otras pruebas que aunque me encantan no tienen cabida adecuada en la preparación y hablo de las carreras de montaña con todo el dolor de mi corazón pero el 2013 es el año del Ironman y otros retos vendrán en un futuro sobre todo una prueba a la que ya le he echado el ojo... la Himalayan Race ... pero eso es otra historia que llegará en el momento adecuado. Ahora toca apretar dientes, encontrar hueco para esas 15 horas semanales de entrenamiento y rezar para estar libre de lesiones que me impidan alcanzar mi objetivo. La cuenta atrás ya ha empezado.